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catedrales llegarían a captar y comprender los plenamente a la realidad del Mundo, de la Vida y
hilos conductores de las leyes del Universo y de la del Hombre, damos cuenta de que efectivamente
eternidad, fallando esta pedagogía en el aspecto Nadie es más que Nadie, que todas las Personas
formal o institucional de ser escolarizada o son iguales.
confinada en el claustro de la logia (campamento); Con respecto a una visión pedagógica de
es decir, una pedagogía avizorada correctamente la Alteridad, pongámonos de acuerdo en que
en coherencia con el carácter de nuestra naturaleza Alteridad es apertura, empatía y saberse sentir con
humana, pero riñendo al mismo tiempo con ésta la ‘sed’ del Otro, dejando ser-al-otro permitiéndole
desde el mismo momento en que es refundida y vivir y reconociéndole sus derechos, afirmándonos
convertida en una pedagogía misteriosa, esotérica en el sí-al-otro y teniendo una actitud holista o
y compartimentada. La forma de la Pedagogía no totalista más no totalitaria.
puede ser la de un remolino, sino la del torbellino. La Alteridad es ir mucho más allá de cualquier
El presupuesto con base en el cual se ha individualismo, ya sea el Platón-eano, o el ‘yo
diseñado este discurrir sobre la educación y la pienso, luego existo’ de Descartes, o el Kant-eano
Pedagogía es una reflexión sobre cómo y quiénes de un Yo centrado en sí mismo como voluntad
son los que construyen el conocimiento. autónoma, juez y parte de la vida moral.
El maestro cumple con la función de abrir Es concretar no sólo aquel ideal Apel-
las puertas de la producción y distribución Habermas-eano de la ‘comunidad ideal de
del conocimiento, pero es el educando quien, comunicación’ sino toda opción por la Vida y por
al participar de su socialización cargado de la Persona; es abrir nuestro mundo encerrado en
reflexiones, de perspectivas propias y de un su mismidad para dar cabida a la diversidad y a la
aprendizaje significativo, que no es al pie de la diferencia y para llenarlo de sentido sin mirar al
letra, va adquiriendo el rigor y la aptitud en la Otro sólo desde mi mundo.
producción del conocimiento. Alteridad es aceptar que el ‘Otro’ existe como
El conocimiento sería construido por los diferente, opuesto o contrario, que los otros
que aprenden, mas no por los que transmiten mundos también son totalidades de sentido
información. Como nadie enseña nada a nadie, y que no soy la Verdad absoluta ni la raíz del
los que aprenden son educadores y educandos, Derecho; es adquirir conciencia de nuestro-ser-
siempre y cuando el educador no se quede corto otro dimensionándonos como prospectos de
en el fomento de la autonomía, la interacción horizontes para poder ser Persona-Sujeto de la
social y adecuación del ambiente preciso; siempre historia; es buscar y hacer posible lo Otro, fraternizar
y cuando la comunicación con el estudiante no sea con lo Otro y llegar a identificarnos con lo Otro;
sólo dictar la clase y se caracterice el aula como un es ir más allá de nuestro particular constructo
sistema complejo de interacciones sociales . personal, incluso de algún constructivismo social.
Unos y otros aprenden porque al cumplir su Sólo así, reconociendo al Otro en igualdad de
respectivo rol dentro del estamento educativo, condiciones, garantizaríamos que ‘todos seamos
el educando aprende y el educador no deja de como todo mundo’.
aprender; y dado que están en plena interacción
social, la praxis deviene en el escenario más ‘El Otro no cuenta en nuestra sociedad sino en cuanto
educador que los forma y perfecciona en su se ajuste al sistema económico vigente, es decir,
en cuanto se adapte y deje de ser-otro. En nuestra
humanidad. sociedad vale el que produce y gana, el que vende
y gana, el que roba y gana, el que juega y gana, sin
Maestro de la Alteridad importar cómo gana’ 994
Como al producir y desarrollar nuestros
constructos personales podríamos terminar Nuestra Alteridad es un holismo para ‘alterar’
auto-encerrados en torres de marfil, necesitamos los hechos cumplidos de los fetiches del dinero,
reivindicarnos como Otro-eanos y renunciar del capital y del mercado; del tener, del haber y
a los egocentrismos y los totalismos cerrados, del llegar a ser sólo para poder tener más.
asumiéndonos en profunda e intensa ética de La Alteridad es para decodificar y des-cosificar
la ‘Alteridad’, que es la que nos legitima como las relaciones sociales de producción; para ser
el ‘proyecto’ humano que somos. Abiertos más iguales, más diferentes y nada distintos; y
994 GONZÁLEZ ÁLVAREZ, Luis José. Ética latinoamericana; ediciones Usta, Bogotá, 1996, pág. 250
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