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nuestra realidad externa fuera una prolongación según Kant, también es cuestionado por Karl
de nuestros cuerpos y nosotros fuésemos el Marx (1818-1883) quien, apoyado en la analogía
acrisolamiento del Mundo. de la transformación dialéctica de la necesidad
en libertad, en el sentido de que una necesidad
Esencia de la Realidad y el Conocimiento sólo sería ciega mientras no se la comprendiera
Ya hemos tomado notas de lo planteado por y el conocimiento de la necesidad es la libertad,
el ‘idealismo absoluto’ de George Berkeley (1685- reconoce que una realidad aún no conocida como
1753), con un Objeto formando parte de nuestra la ‘cosa en sí’ sí es susceptible de ser conocida
realidad interior, que no sería el Objeto obyectado como ‘cosa para nosotros’, mediante un proceso
sino otro totalmente subjetivado, insolencia esta de transformación dialéctica; de la misma manera
que insultaría tanto al sentido común que incluso como tratamos de conocer la esencia de las cosas
a un idealista como Schopenhauer lo llevaría a a través del conocimiento de sus fenómenos.
querer meter en un manicomio a Berkeley. Tampoco podríamos subestimar el aporte
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Este idealismo extremo también abriría el sobre la posibilidad de conocer la ‘cosa en sí’ que,
boquete para que irrumpieran esos otros tantos antes de Marx y Engels, había sido insinuado por
‘ismos’ como el ‘agnosticismo’, el ‘sensualismo’, el J. F. Herbart, al formular que existían fuera de
‘intelectualismo’, el ‘empirismo’, el ‘racionalismo’, el nosotros una cantidad de entes de los que a pesar
‘apriorismo’, el ‘realismo’, el ‘positivismo’ etc., que de desconocer su naturaleza propia sí podíamos
a su manera unos y otros por un lado aceptan la acceder a sus condiciones internas y externas,
existencia de las cosas fuera de nosotros pero al adquiriendo por tanto de ellos una suma de
tiempo consideran en menor o mayor grado que conocimientos ilimitados.
Después el péndulo echaría hacia atrás con
‘no es posible conocer la realidad objetiva’, ya el ‘positivismo’, tanto el general como el inglés,
que sólo tendríamos la posibilidad de conocer que ciñéndose tan sólo ‘a los hechos’ tendría
sus apariencias, sin poder conocer su realidad y una interpretación estrechamente utilitaria de
mucho menos su realidad esencial, puesto que en los conocimientos, concibiendo que los objetos
últimas tendríamos que resignarnos a no poder de conocimiento existen únicamente en la
conocer nada en su esencia, a no conocer la ‘cosa forma de nuestras propias representaciones,
en sí’. deslizándose así el ‘positivismo’ por la superficie
Quienes sí pudieron salirle al paso a cuanta de los fenómenos y renunciando a penetrar en la
pretensión de reinstaurar el Idealismo (‘ismos’) y esencia de los fenómenos para terminar cayendo
todo intento de superar o saldar cualquier carácter en las subjetivas interpretaciones realizadas con
unilateral del idealismo o del materialismo base en observaciones y percepciones, además
mediante la alquimia de injertar materialismo al de su tan conocida manía de haber tachado
idealismo o idealismo al materialismo, serían Marx peyorativamente de simple ‘metafísica’ cualquier
y Engels. La ‘cosa en sí’ Kant-eana es cuestionada aspiración de conocer la ‘esencia’ de los objetos,
por Engels argumentando el criterio de la práctica la cosa en sí.
experimental e industrial de su época, consistente Como contrapeso a dicho ‘positivismo’ podrían
en que de poder demostrar la exactitud de considerarse los aportes desarrollados por Edmund
nuestro modo de concebir un proceso natural, Husserl (1849-1938) con su Sujeto totalmente
reproduciéndolo nosotros mismos, creándolo aislado frente al Objeto y relacionándose entre
como resultado de sus mismas condiciones y sí a través de la ‘fenomenología’, comprendida
poniéndolo al servicio de nuestros propios fines, ésta por la ‘psiquis’ del Sujeto y el ‘fenómeno’ o
daríamos al traste con la ‘cosa en sí’ inaprehensible dimensión inmanente mostrada por el Objeto,
de Kant; tal como las sustancias químicas pero dejando aún incognoscible la otra parte
producidas en el mundo vegetal y animal que trascendente (cosa en sí)
siguen siendo ‘cosas en sí’ inaprehensibles hasta
tanto la química orgánica comenzara a producirlas El monismo ‘Éllyolon’
unas tras otras, deviniendo entonces la ‘cosa en sí’ La travesía iniciada en la filosofía clásica
en una ‘cosa para nosotros’. en búsqueda de los fundamentos filosóficos y
Esto de que la ‘cosa en sí’ es incognoscible, epistemológicos del ‘monismo’ Ello-Yo-criptoYo’
nos trae ahora en la contemporaneidad a
267 Dijo Schopenhauer: ‘encerraríamos sencillamente en un manicomio a quien quiera negar la existencia del mundo exterior’
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