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se conforman con ellas, cosas que se aprehenden fenómenos o aquellas representaciones que se
mediante la sensibilidad y el entendimiento. suscitan en nosotros cuando las cosas afectan a
Por ejemplo, dos contenidos de la percepción nuestros sentidos, además de que las sensaciones
(conocimiento) son ordenados al ser conectados provocadas por las cosas en su acción sobre
causalmente entre sí mediante la categoría (forma nuestros órganos sensoriales no nos darían una
intelectual) de la causalidad, estableciendo el uno imagen del objeto.
como causa y el otro como efecto. Después de admitir acertadamente que existe
Para P. B. Grenet, el ‘criticismo’ Kant-eano una realidad objetiva exterior a nuestra conciencia,
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lleva al extremo la desesperanza de Descartes, independiente de ésta e independiente del
negándole al Hombre toda posibilidad de Sujeto, Kant terminaría dando un paso atrás
alcanzar el Ser, o la ‘cosa en sí’, ya que la ‘existencia’ al descargar en el Sujeto cognoscente toda la
tan sólo sería una categoría aplicada al espíritu responsabilidad de poder conocer la realidad
por los ‘fenómenos’; un ‘ser para nosotros’ nunca objetiva (mundo externo) objeto de conocimiento.
sería otra cosa que un ‘objeto en nosotros’, interior Y si el conocimiento que el Sujeto pueda tener de
al pensamiento y no una ‘cosa en sí misma’, ex- la realidad está bajo su plena responsabilidad,
sistente. dependiendo exclusivamente de su capacidad
El punto de partida de Kant, entonces, están intrínseca (estructuras cogitativas innatas),
en su tesis de que antes de conocer algo debe entonces se desconocería así el papel jugado por
analizarse el instrumento mismo del conocimiento el Objeto en el conocimiento, bajo el presupuesto
y sus posibilidades, tomándose tan en serio de que fuese cual fuese la impresión sensible
este precepto que su teoría del conocimiento que el objeto produjere en el sujeto, éste entraría
es planteada al margen de la historia real del a procesarla y re-ordenarla acomodándola a
conocimiento y del proceso y aplicación del las condiciones de sus particulares estructuras
mismo conocimiento, como si fuese posible eso cogitativas, las que no tendría que construir,
de ‘conocer antes de conocer’. ya que por ser innatas el sujeto las poseería
Pareciera que Kant se dispusiera a dar palos de intrínsicamente. Esta separación tajante de una
vidente, contra los palos de ciego de Berkeley y realidad material objetiva que no juega ningún
esa afirmación de que la materia no existía, sino papel en la producción del Conocimiento,
sólo y sólo sí el ‘yo’ espiritual. Esto es evidente terminaría entrampando a Kant.
en Kant, al esclarecer que el único origen de Un paisano contemporáneo de Kant, Johan
nuestros conocimientos sería la experiencia Wolfang Goethe (1749-1832), fundamentado
sensible; al admitir que nuestras representaciones en una cosmogonía opuesta a la división
sí se corresponderían con algo existente fuera de artificiosa del mundo en ‘mundo de las esencias’
nosotros, una cierta ‘cosa en sí’, si bien declaraba y ‘mundo de los fenómenos’, en la plenitud de
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al mismo tiempo que dicha ‘cosa en sí’ era por la producción intelectual de Kant le recordaría a
principio incognoscible; al preguntarse porqué no éste que el pensamiento humano sí podía reflejar
podrían darse fenómenos in-causados y porqué adecuadamente y conocer la realidad objetiva,
todos los objetos percibidos sensiblemente que la capacidad humana de conocer el mundo es
estaban limitados en el espacio y en el tiempo; ilimitada y que el conocimiento es una vía infinita
y, en general, al aceptar la existencia objetiva de de conquista de la verdad objetiva; que todo
la ‘cosa en sí’, pero incognoscible la existencia de hombre sano, por estar convencido de su propia
un mundo objetivo que en cuanto tal afectaría existencia y de la del medio que lo rodea, sabe
nuestros sentidos excitándolos y las cosas que que los sentidos no nos engañan, que sólo nos
nos son dadas como objetos exteriores a nosotros pueden engañar aquellos Juicios que no se basan
perceptibles por nuestros sentidos. en la experiencia (juicios analíticos).
Pero, a renglón seguido insistiría Kant en su No es que Goethe fuera un empirista trivial,
‘no sabemos nada’ de lo que puedan ser las ‘cosas puesto que también consideraba que los datos
en sí’, ya que sólo podríamos conocer tan sólo sus de la experiencia requerían del correspondiente
261 GRENET, P. B. Ontología, op. cit.
262 Con base en esto, J. W. Goethe sería entonces una de las grandes fuentes de la Fenomenología de Husserl, quien relacionando
el mundo de las ciencias y el mundo de los fenómenos concluiría que: La Fenomenología es la ciencia de las esencias.
El Monismo ‘ Éllyolon ’ 331

