Page 95 - manuscritostomo VIII
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todos los puntos y el ‘mundo en el sótano’ el lugar   emociones,    sentimientos,    presentimientos,
          donde están sin confundirse todos los lugares        caprichos, etc., y todo lo que siente al aire libre.
          del orbe, vistos desde todos los ángulos, nos           Lo maravilloso de esta población de células
          podríamos hacer a cierta idea sobre la manera de     es su propiedad de, contrario de cualquier otro
          funcionar lo Trascendental.  Si todos los lugares    tipo de neuronas del sistema nervioso central
          de la  Tierra están en el ‘aleph’, en éste estarían   de los vertebrados, nacer, vivir, agotarse, morir
          todas las luminarias, todas las lámparas, todos los   y renovarse cada pocas semanas, sin perder
          veneros de luz, ya que, según Borges, el ‘aleph’ es   ninguna de sus funciones perceptoras (olfativas)
          como el microcosmos de alquimistas y cabalistas,     y traductoras, manteniéndose conectadas a los
          nuestro concreto amigo proverbial, el ‘multum in     mismos centros profundos del cerebro.
          parvo’; el que un persa lo vería como un pájaro         Así, la metáfora de las enzimas nos ha servido
          que de algún modo es todos los pájaros; del que      para intuir cómo tendría que ser el maestro llamado
          Alanus de Insulis diría que es una esfera cuyo       a encarnar una visión holista de la pedagogía,
          centro está en todas partes y su circunferencia en   el que se desplegaría a imagen y semejanza de
          ninguna; al que Ezequiel lo relacionaría con un      como lo hace el ‘entraño trascendental’, tal vez a
          ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al   la manera de un aleph, el que sería algo así como
          Oriente y al Occidente, al Norte y al sur.           un ave fénix.
             Sobre  este  ‘aleph’, cualquiera  de los  citados
          también podría decir que es el símbolo de los        El ‘entraño trascendental’, ¿emerge como
          números  transfinitos,  en  los  que  el  todo  no  es   ritmo musical?, es Música
          mayor que el número de las partes; que es el punto      Si nada más entraño que esa huella indeleble
          donde convergen todos los puntos; que puede          e irrepetible del  ‘ritmo musical’ de cada cual,
          existir en lo íntimo de una piedra (trascendente),   entonces por simple homeopatía que sea
          pero que sólo podría verse cuando se ven todas       mediante dicho ritmo musical que encontremos
          las cosas.                                           los primeros indicios del ‘entraño trascendental’,
             En últimas, Borges ha bajado al sótano            siendo que la Música es el arte más instintivo
          para abrir el baúl y decirnos que el ‘aleph’ es un   y físico de todas as artes.  El más primario de
          acrisolado cristal de tamaño microscópico y de       nuestros componentes psico-holísticos estaría
          figura hexagonal que al mismo tiempo contiene        en nuestras ‘estructuras musicales’, en principio
          todo el espacio cósmico, funcionando como            más fisiológicas que intelectivas, pero altamente
          observatorio para ver desde él los espejos de los    susceptibles de desarrollar nuestra sensibilidad y
          planetas y todas las cosas del mundo, incluidas las   todo nuestro ‘sentido estético’, perfeccionándose
          del engranaje del amor y de la muerte.               a través de la Educación.
             Pero, por un ‘aleph’ también podríamos tomar         Una de las primeras instancias donde nuestra
          otros puntos nodales, no tan supersticiosos          condición corporal empieza a consolidarse como
          como el de Borges y sí efectivamente orgánicos,      ‘cuerpo y mundo’ lo es la musical, puesto que ésta
          como  el  relacionado  por  el  médico  y  biólogo   nos entra y sale a través de la piel, invaginándose
          usamericano Lewis Thomas, director del ‘Cancer       y pernoctando en nuestro sentir entraño hasta
          Center de New York’, quien ha considerado que        llegar ese momento de chispazo inteligente que la
          una de las siete maravillas del mundo moderno        hace aflorar reinterpretada, también a través de la
          sería el conglomerado de células con el propósito    piel, en la forma de esas bellísimas composiciones
          de  ser  ‘células  receptoras olfativas’  ¿entraño   musicales.  Somos ‘cuerpo y mundo’ musical.
          trascendental?, situadas en el tejido epitelial de la   El  Maestro-Enzima  sabe  que  un  hombre
          parte alta de la nariz; que por su función de olfatear   equilibrado, liviano y liberado de lastres es aquel
          el mundo, husmeando el aire en busca de pistas       realizado en su simpatía y empatía, que desde
          sobre el entorno, como la fragancia de los amigos,   su  infancia  ha  podido  desplegar  y  educar  sin
          de la fogata de hojarasca, de las horas nocturnas,   mayores taras o trabas su co-natural condición
          del momento de dormir, de una rosa, etc., dicha      de ser profundamente musical, sabiendo de las
          célula permanecería enviando urgentes mensajes       grandes posibilidades de aprendizaje que se le
          a las zonas más profundas del cerebro, como si       abren a quien libera y realiza toda su potencialidad
          fuese la misma célula (cerebral) neuronal o glial,   musical.  Y  esta  ‘estructura musical’  (rítmica),
          pero viviendo bien distante del cerebro, a la par    que tiene que ver menos con notas musicales
          que está descifrando, diferenciando y clasificando   y mucho más con la percusión intra-orgánica

          Ergo, Maestro Enzima                                                                            1161
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