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Competencia Comunicativa; que el ‘tales’ de un contra aquellas concepciones totalitarias del
ser-social le cedería su jerarquía a una definición saber que sólo operan con verdades absolutas,
de la naturaleza humana como sujeto epistémico. evidencias irrebatibles y que creen poder
despejar la verdad de una manera independiente
Naturaleza discursiva del conocimiento de cualquier argumentación.
humano
Las cuestiones que se saben, o se definen, o se ‘Constatamos que en los dominios donde se trata de
demuestran o/y se argumentan. Desde Aristóteles establecer lo que es preferible, lo que es aceptable y
se ha dicho que para poder saber ‘qué es’ una razonable, los razonamientos no son ni deducciones
formalmente correctas ni inducciones que van de
cosa necesariamente tendríamos que saber de lo particular a lo general, sino argumentaciones
antemano la causa de ‘si es’ o que es, ocupándonos de toda especie que pretenden ganar la adhesión
entonces del ‘por qué es’, que sería razonar sobre de los espíritus a las tesis que se presentan a su
el ‘qué es’; y que el modo de razonar sobre el ‘qué asentimiento’ 815
es’ no es la demostración sino el razonamiento
discursivo. Pero bajo el imperio del positivismo Su teoría de la Argumentación es la de una
lógico sólo se reconocería lo demostrable como nueva retórica enmarcada en una razón histórica
lo único merecedor de tener en cuenta por la que hace de un argumento normal para cierto
investigación, la descripción y el análisis científico, grupo de personas algo anormal para otro, siendo
ya que los razonamientos discursivos serían así que lo que es normal en una sociedad puede no
simple metafísica especulativa. Algo así como el ser normal en otra; que distingue el tipo de discurso
epitafio: ¡acá yace la argumentación, siempre viva prevaleciente en cada campo del saber, ya que es
la demostración! tan ridículo contentarse con argumentaciones
Se ha resaltado cómo el lógico Chaïm razonables por parte de un matemático, como
Perelman (1912-1984) se preocupa por aquellos exigir pruebas científicas a un orador en el mismo
momento de su efervescencia.
razonamientos que, al no fundar su verdad en la Y no se queda sólo en los aspectos formales y
coherencia de la lógica formal aristotélica ni en la elocutivos de la retórica, sino que recupera para
lógica operatoria utilizada por los matemáticos, ésta aspectos tan esenciales como la invención, la
son propios de aquellos escritos políticos, disposición y la dialéctica aristotélicas.
moralistas, periodísticos y pedagógicos que, sin Pone en primer plano el discurso que va
poder ser demostrables, logran hacer prevalecer dirigido a toda clase de auditorios, ya sea cuando
un valor o una regla. reflexionamos sobre nosotros mismos, nos
Estos razonamientos, que pretenden dirigimos a otro interlocutor o a un grupo reunido
distinguir lo que es esencial de lo que no lo es, lo de especialistas o a una masa convocada en la
que importa de lo que es desechable, lo que es plaza pública, que es el discurso no demostrativo
el bien del mal, lo que es justo de lo injusto y las ni el del cálculo o de las inferencias formales,
acciones o decisiones que son preferibles a otras, sino el de la argumentación o razonamiento que
no serían susceptibles de ser comprendidos por la busca persuadir y convencer a cualquier auditorio
Definición ni por la Demostración, sino mediante sobre un tema para el cual aún no están claras sus
Argumentación. evidencias.
Perelman se remonta a la Retórica para Si bien la Argumentación es del mundo de
poder analizar los juicios de valor, aplicándola las disciplinas prácticas, donde la controversia
a este tipo de razonamientos con el propósito es inevitable como la política, la ética o la
de establecer cuál era la lógica característica de pedagogía, entre otras, su dominio se extiende
los juicios de valor, y concluye que no era otra a aquellos problemas teóricos en los que
diferente a la misma retórica antigua aristotélica, pueda actuar la razón práctica; que la misma
tan distorsionada por la retórica clásica que la pragmática de los ‘actos de habla’ vale también
había reducido sólo a una cuestión de ornato para la argumentación, expresada en el lenguaje
y estilo. Propone una teoría de la retórica y la ordinario, natural o común.
argumentación, donde reivindica la persuasión y Para evaluar un argumento se requiere situar
las opiniones razonables que buscan convencer, tanto al orador como al público al que se dirige
815 PERELMAN, Chaïm. El imperio retórico; editorial norma, 1998, pág. 12
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