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que en cualquier momento algún hecho fortuito Es un lenguaje no tan específico, ni tan
se acomode a ellos. especializado como el científico, ni tan abierto
Pero la ciencia no podría prescindir de uno como el literario, pero que permite múltiples
de sus instrumentos más valiosos como el posibilidades de lectura; que puede presentarse
pensamiento abstracto; al poder expresar las poco elaborado, discontinuo y fragmentado en
relaciones entre conceptos teóricos mediante el tiempo y en el espacio, pero que permite la
ecuaciones matemáticas, por ejemplo, se estaría creación de imágenes culturales no dependientes
dando el gran salto liberador de no seguir atado de la ‘fuerza ilocucionaria’ de las frases de la
a la sensibilidad inmediata. Porque si hasta no ver lengua, sino de los enunciados del habla, y que
y tocar, no creer, entonces aún se estuviese en la articula la integración de los individuos a su vida
prehistoria. socio-cultural.
Este lenguaje posibilita, al ser expresado, ya
El Lenguaje No-Formalizado sea escrito o conversado, leído o escuchado, la
Sin la jerigonza especializada, sin neologismos, comprensión de tal manera que el interlocutor
sin artificiosas oscuridades, y para el público lego, puede captar el verdadero sentido que el autor
mediante un lenguaje no formalizado como el quiso dar cuando dijo lo que dijo, sin castrar
utilizado en nuestra comunicación cotidiana regido claro está otras posibilidades interpretativas que
por las normas gramaticales corrientes también son las que permiten encontrar nuevos sentidos.
podría tratarse aquellos temas abstractos, lógicos, Es un lenguaje que, además de ser denotativo,
matemáticos y científicos tan poco familiares al también es ricamente connotativo, sin ofrecerse
profano. exclusivamente como obra literaria.
El lenguaje ordinario, que por llamarse así no
Aunque con el lenguaje común se corre el puede pensarse que es el lenguaje de los dichos,
riesgo de la pérdida del rigor, de la precisión, del modismos, o el de las meras resonancias verbales,
verdadero sentido de nuestros pensamientos y es un lenguaje que se ha venido abriendo paso
de la problematización conceptual, muchas veces para poder expresar nuevos contenidos de
resulta más engorroso el uso de otros lenguajes pensamiento, ya que el maestro consciente de
en los que campean las pretendidas imposiciones la imposibilidad de lograr la exactitud lógica, se
perfeccionistas del habla y modelos ideales ve forzado a echar mano de todos los recursos
que muy pocas veces se dan en la práctica, que creadores del idioma que le permitan expresar
sólo tienen ocurrencia en escritos refinados y los más sutiles matices del pensamiento, el
escrupulosamente elaborados. conocimiento, la cultura y la ética.
A estos modelos ideales, excluyentes y El lenguaje más apropiado para las relaciones
segregacionistas, les alterna el uso de la lengua dialógicas interhumanas es el lenguaje ordinario,
en su plano relacional y funcional, comprendido común o natural, que es el lenguaje con que a
en el lenguaje ordinario o común. diario nos comunicamos. Hablar o decir no es
sólo emitir oraciones declarativas para comunicar
‘El lenguaje técnico de los científicos y de algunos información fáctica, sino emitir para comunicar
filósofos, que en sí no es más que un instrumento todo ese componente de ‘acción’ que de por sí
de precisión, indispensable sin lugar a dudas en la
discusión especializada, degenera en una intolerable conlleva el lenguaje.
jerigonza en boca de quienes consideran que pensar El lenguaje de la vida conserva un ritmo
es simplemente combinar, en una arbitraria sintaxis, transformador y recreativo; que, para poder
las palabras acuñadas por necesidades conceptuales dar cuenta de la misma vida, siempre está
dentro de una determinada disciplina o escuela’ 201 produciendo de oraciones nuevas, las que a su vez
pueden enunciarse en infinitos contextos; es el de
El lenguaje ordinario, que se asemeja al la perspectiva que sí da cuenta de los variados
lenguaje natural, común o corriente, pero que matices de toda la complejidad vivencial.
en nuestro caso lo generalizamos equiparándolo Del lenguaje ordinario, tan difícil de
con el lenguaje no-formalizado, también puede formalizar, nos servimos en el día a día, donde
cumplir la función de comunicar el pensamiento, al hablar afirmamos, describimos, preguntamos,
así no sea el escolástico de los estatutos sugerimos, ordenamos, ironizamos, respondemos,
gramaticales, ni el de las maneras argumentativas persuadimos, disuadimos, suplicamos, deseamos
silogísticas, ni el de la explicación axiomatizada. o seducimos, entre otros usos; es decir, ‘hacemos’.
201 SIERRA MEJÍA, Rubén. En defensa del lenguaje común; Universidad de Caldas, 2002, pág. 125
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