Page 25 - manuscritostomo VIII
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La fundación de la cultura también  sería        que no se reduce a provocar el desahogo verbal
          una realización de nuestra contra-natura, ya que     de los traumas provocados por las exigencias de
          en no pocos casos las grandes barbaridades de        la civilización, sino el Hombre de cuerpo entero
          la humanidad las hemos cometido en nombre            confrontado ante el mundo, necesitado de
          de los progresos de la ciencia y la civilización. El   desarrollar su naturalidad y su cultura haciendo
          salto de ‘natura’ a ‘cultura’ no es cuantitativo ni   uso de todas sus facultades cognoscentes
          al vacío, dándose como resultado del proceso         de instintos, pensamiento, conciencia, razón,
          de máxima intensión cualitativa en el que se         irracionalidad (tal como hemos acordado
          traslapan ‘Ello’ y ‘Yo’ mediante aquella Dialéctica   entender el concepto de irracional), intuición y
          de las invaginacionales relaciones catastrófica      trascendentalidad, siendo esto ni más ni menos
          pinocítica-fagocíticas, expresada en ‘la naturalidad   que la respuesta ‘psico-holista’ y verdaderamente
          del hombre y la humanidad de la naturaleza’.         ética de la Educación.  Y lo que habrá de realizarse
             No sería natural ni humano que para llegar a      a plena luz del día con la participación de todos
          ser sujetos civilizados tuviéramos que renunciar a   según su leal saber y entender, la Educación, para
          nuestros impulsos, deseos y pasiones instintuales,   qué confinarlo a los claroscuros consultorios.
          ya que por naturaleza el Hombre tiende a                ‘La creencia tradicional de que el niño nace bueno
          comportarse según costumbres y reglas, siendo           y el ejemplo de los adultos lo corrompe (Rousseau)
          así que las exigencias de sometimiento que              es superada por el hecho tozudo de que los niños
                                                                  no son naturalmente buenos ni malos, sino que
          supuestamente nos haría  de la civilización no          nacen con ciertos instintos y reflejos y según su
          pueden verse como un precio a pagar (chantaje)          ambiente adquieren hábitos que pueden ser sanos o
          equivalente a nuestra renuncia de algo tan humano       morbosos. En la inmensa mayoría de los niños existe
          como nuestra dotación biológica y animal.               la materia prima de buenos ciudadanos, y también la
             Por  el  contrario,  es  en  nombre  de  la          materia prima de criminales… No basta que gracias
          civilización y desde el seno de sus civilizados         a la educación adquiramos la férrea voluntad de
                                                                  poder controlar los malos deseos, simplemente la
          foros internacionales que se nos condena a los          educación debe llevarnos a no tener malos deseos’ 958
          malestares de la violencia, de las invasiones, de
          las guerras, de los racismos, de las injusticias,       Entonces, valdría la pena revaluar eso de
          de la injusticia social, del consumismo, de la       psicoanalizar los supuestos traumas que subyacen
          drogadicción, de la esclavitud y de la destrucción   tras un determinado comportamiento verbal
          de nuestra biosfera; es decir, nuestra condición de   y los que han de quedarnos por el simple caso
          sujetos pacientes, damnificados y sufrientes no es   de querer ser buenos ciudadanos, siendo que
          debida al lastre de nuestra animalidad instintual,   desde el vientre también venimos por naturaleza
          sino al peso de la civilización misma.               predispuestos a entroncar sin traumatismos con
             El problema no estaría en los instintos, sino     la civilización. Todo sería cuestión del medio y el
          en el medio y sus contextos familiar, escolar,       tipo de educación.
          educacional, social, cultural y productivo, lo que
          incluso le haría decir a Rousseau que por naturaleza   El Antropogogo, más que Cognitivista
          el Hombre nacía bueno y la sociedad lo corrompía.       Nos encontramos de nuevo ante la
          También es irse contra-natura promulgar que por      ambigüedad del término  ‘cognitivo’, siendo
          allá en su inconsciente el Hombre, ese masoquista,   que ya habíamos sorteado el mismo impase
          gozaría este sufrimiento, lo que exigiría la catártica   poniéndonos de acuerdo en diferenciarlo
          respuesta del psico-análisis; pero si las otras      del referido al  ‘cogito’, pero como ahora nos
          respuestas escapistas de las nuevas eras y de las    estamos refiriendo específicamente a lo ‘mental’
          nuevas religiones, como los consumismos, no son      (cogitativo) y siendo que en asuntos referentes
          éticas ni humanistas, tendría que verse en qué       a la pedagogía se acuña lo ‘cognitivista’ sin hacer
          medida la del psico-analizar no adolece de algo      referencia específica a lo ‘cogitativo’, acordemos
          parecido.                                            que cada cual a su manera en mayor o menor
             Asumirnos como el ‘holismo’ que somos en          grado es ‘cognitivista’, en la medida que por esto
          nuestra natural humanidad y humana naturalidad,      se entienda el papel jugado por la Cognición
          es una de las posturas verdaderamente éticas;        en cuanto al ámbito de las funciones mentales



          958  RUSSELL, Bertrand.  ‘Ensayos sobre Educación’; Cepaza - Calpe, Madrid, 1974

          Para ser Antropogogo                                                                            1091
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