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las personas en su comprensión recíproca y en por el sentir, en el que nadie tendría qué competir
las diferentes formas de la solidaridad social, y pasando por encima del otro, no sólo garantizaría
el de la ordenación de las cosas a los fines de su la integridad psicosomática y afectivo-emocional
utilización. Por ejemplo, el Trabajo es una prueba de los alumnos, sino que permitiría recuperar la
de la trascendencia de la realidad, porque a la solidaridad, el compañerismo y el calor humano.
fuerza del hombre se contrapone una fuerza Si el Hombre no gobierna la tecnología
extraña, siendo una y otra fuerzas reales. y permite impotente que ella lo siga
Si los actos emocionales no tienen valor despersonalizando, seguirá perdido en la maraña
cognoscitivo, sí son válidos para establecer la de sus frustraciones, malestares psicoafectivos,
trascendencia del ser que se da en estos actos aislamiento individualizante, incomunicación
mismos, y en dicha trascendencia se revela, mejor enervante y asocialidad aniquiladora.
que en el conocimiento, la ‘dureza’ de la realidad. En el afán de superar aquellas modalidades de
El maestro no es el sabio que sabe mucho de formación académica fundadas en pseudosaberes,
mucho, ni el especialista que sabe mucho de quimeras, supersticiones, creencias, etc., se ha
poco, ni el sabihondo que sabe casi nada de caído en el extremo de terminar rindiéndole culto
poco, sino un maestro culto que no ignora a los ‘hechos’, al exigir que toda educación debe
todo de todo, con la competencia para hacer ceñirse fielmente a los hechos (tozudos) y a la
lectura permanente de lo que el alumno le está ‘objetividad’ científica, absteniéndose de juicios
comunicando y detectar cuándo el estudiante valorativos y ahuyentando los corazones de los
está manifestando dificultades cognoscitivas y alumnos de sus especulaciones, imaginaciones y
cayendo en interpretaciones erróneas. fantasías.
‘El filósofo optimista de nuestros días ciertamente ‘El que podamos dar figura correctamente al mundo,
recuerda al ejecutivo, al gerente. Ningún dolor, y en primer término a nuestro mundo circundante, no
ninguna consideración hacia los problemas. La depende simplemente de lo que veamos (los hechos),
organización del saber exige orden, formalidad, sino de cómo lo vemos: en toda teoría genuina se
ritualización; nada tiene que ver la emoción, la halla un momento afectivo, y, verdaderamente,
nostalgia, con el asunto del pensar. Y sin embargo, en todo momento afectivo uno intelectual -como
Platón, el creador de esa forma de memoria que es han sabido los grandes filósofos, de Sócrates y
el filosofar, consideraba una Emoción, una peculiar Platón a Leibniz y Hegel- La subordinación fija del
emoción, como su punto de partida’ 801 pensamiento a lo que en cada caso se presente como
lo seguro, el hecho, es en el fondo subordinación a
Según Iñaki Gil de San Vicente, en el plano las rutinas intelectuales dominantes en cada caso...Se
deshabitúa uno de la capacidad de mirar las cosas de
Trascendental más que darse en él otro proceso nuevo y se acepta la decisión tomada previamente
de adquisición de conocimiento, lo que ocurre por otro’ 802
es el despliegue del noúmeno del ‘saber’, más Tendríamos el referente de otras variantes,
que el fenómeno de la enseñanza lo que se da como la optada por Hartmann ante la apertura
es el mundo de la Educación, ya que además de de Scheler y Heidegger sobre la trascendencia de
ser un asunto de conceptos lo es de afectos. En los actos emocionales, consistente en creer que la
cualquier manifestación intelectual subyacen los certeza inherente a los actos emocionales de una
sentimientos y las emociones. realidad trascendente se acerca más al ‘Dasein’
En el mundo de la Educación la afectividad (existencia) que al ‘Sosein’ (esencia), mientras que
es el motor y el lubricante de los procesos de el conocimiento estaría más cerca de la esencia
adquisición de conocimiento. que de la existencia de aquella.
Sin afectividad, sentimientos y emociones la Por lo que sea, la frialdad y objetivad del
Educación se reduciría a la fría lógica del insolidario, conocimiento racional y del método de la ciencia
egoísta y eficientista triunfo individualista, que nada serían tal de no estar referidos siempre a una
es lo imperante. En cambio, un proceso de comprensión ligada a la vida. Los actos emocionales
conocimiento que además de la formalidad del son verdaderos actos existenciales, concretos, sin
razonamiento lógico y desarrollo conceptual los cuales no se daría el conocimiento ni la ciencia.
contempla y se preocupa tanto por el saber como Los golpes y sorpresas que a diario nos dan la vida,
801 JARAMILLO VÉLEZ, Rubén. Crítica del cientificismo en la inteligencia de la Modernidad, Argumentos, Bogotá, 1990, pág. 41
802 Ibíd., citando a Max Horkheimer, pág. 25
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