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pensar la vida como un todo múltiple (potente y entendida como corporal concreta e inmersa en
creador) y pensar-nos. un sinnúmero de relaciones, está dimensionando
También hemos expulsado del paraíso a ese el concepto de ‘experiencia’ en un tercer término
‘Yo’ que sólo es ‘yo-yo’, tal como lo hace Lucy entre lo psíquico y lo fisiológico que le permite
Carrillo en su ponencia sobre la ‘fenomenología superar el dualismo cuerpo-mente y el mismo
de la corporalidad’, para darle cabida a un ‘Yo’ concepto del ‘Yo’; por lo que el Cuerpo propio
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que pareciendo incorpóreo es efectivamente un no es nada exterior o extraño, ni es el envoltorio
‘Yo’ orgánico, instintual, conciente y racional. o la prisión de la mente, sino que en virtud de la
Y con respecto al concepto ‘Yo’, nos recuerda la existencia corporal de quien habla y/o escucha
profesora Carrillo cómo ya en las primeras líneas tanto el interior como el exterior son inseparables.
de las lecciones sobre Antropología en sentido El ‘Yo’ de John Dewey no es Yo ensimismado
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pragmático Kant sostenía que en el momento que en la contemplación de sí mismo, sino ‘fuerza’
el ser humano aprende a designarse a sí mismo activa dirigida a transformar el mundo en servicio
como ‘yo’ marcaría decisivamente el momento del hombre. Es un ‘Yo’ tan cinemático que es
en que arriba a su humanidad; que si al niño emergencia de la personalidad del individuo; el
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Pablito, por ejemplo, le toma años aprender a ‘Yo’ es posibilidad de innovación, de invención y
hablar de sí mismo como ‘yo’, sería por la dificultad de renovación, puesto que el ‘Yo’ no es sustancia, ni
que supone comprender de qué manera y en causa, ni fuerza, independiente de la experiencia,
qué circunstancias los otros se refieren a sí sino el ‘Yo’ es la misma experiencia en el punto
mismos diciendo ‘yo’, siendo que con el tiempo crucial de su esfuerzo de renovación.
comprenderá que si bien los otros se refieren a él Y depende de nuestra voluntad y decisión
como Pablito, sólo hay una persona que se puede hacernos un ‘Yo’ acomodadamente resignado
referir a Pablito como ‘yo’, él mismo. Si el niño ante el mundo o un ‘Yo’ de iniciativa o acción que
entiende esto, ha aprendido el uso de la palabra y intenta, actúa y tiene como finalidad cambiar el
empezará a hablar de sí mismo como ‘yo’. mundo.
De la misma manera que ‘aquí’ no designa Con respecto al ‘Ellyo’, se reitera que estamos
ningún lugar determinado, dice la profesora ante un producto de la intuición en la acción, de la
Carrillo, ‘Yo’ no nombra a ninguna persona en que emergerían nuestros chispazos inteligentes,
particular y quien dice ‘yo’ sabe que el otro lo que no se evidencia en la forma de la expresión
comprende y que ese otro dice ‘él’ para indicar a la gestual con que mostramos nuestros sentimientos
persona que dice ‘yo’. y emociones, sino en el contenido y función de
En los casos que se usa la palabra ‘yo’ como dicha expresión.
sujeto, ‘yo quiero’, ‘yo veo’, ‘tengo dolor’, etc., Igual que la dimensión de lo Trascendental
pareciera que usáramos ‘yo’ para designar un Yo obedece a los procesos de conformación del
interior, distinto de las características corporales contenido y función (psico/cogni/cognoscitivo)
nuestras, como si ‘yo’ fuera la palabra apropiada y no al de la Forma (proceso psico-químico), la
para designar algo incorpóreo en nosotros que relación del ‘Ellyo’ con la dimensión Trascendental
habitara en nuestro cuerpo; como si únicamente estaría en que uno y otra serían noúmeno no
cada cual tendría acceso directo e inmediato a sus fenoménico, no mensurable y no cuantificable,
propios estados interiores. confinados en esa realidad psíquica del ‘sentir
Como si se tratara del mismo ‘Yo’ que hemos profundo’ (interno, en sí) de sensaciones,
venido aprehendiendo, formando parte del emociones, pensamientos y sentimientos que
‘Éllyolon’, encontramos más que pertinente todo organismo vivo posee.
el enfoque dado en dicha ponencia, El ‘Ellyo’ connotaría cierto entraño ‘orgánico-
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recordándonos cómo Maurice Merleau-Ponty psico-trascendental’, ¿o ‘trascendental-
al poner el cuerpo propio en el centro del incorporado’?, que como Trascendental es un
concepto de experiencia y la existencia humana existente no mensurable, no corruptible y no
768 La Expresión del Dolor. Wittgenstein y la fenomenología de la corporalidad; Lucy Carrillo Castillo, Universidad de Antioquia,
Conferencia I Congreso Colombiano de Filosofía, Bogotá, abril 2006
769 Ibíd.
770 Ibíd.
771 ABBAGNANO, N. Historia de la Filosofía, tomo III; op. cit, pág. 381
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