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sujeto a la causalidad, como si fuera un inmaterial asimilación e identificación exclusivamente
que no se desplaza en el tiempo (unidimensional) consigo mismo.
y el espacio (tridimensional), pero que por Mediante el principio realista reconocemos
provenir de los seres orgánicos y organizados y afirmamos la trascendencia de la realidad
(organismos vivos) es un ‘sentir’ como atributo con respecto al acto cognitivo y el proceso
del Sujeto, mas nunca del Objeto, que sólo sería cognoscitivo; y por el principio comunicacional
mensurable y cuantificable en términos de una hacemos posible la coexistencia y la comunicación
dimensión espacial mucho más compleja que la recíproca entre los hombres, de una comunicación
percibida en tridimensional de manera directa, humana verdaderamente libre en la cual la
inmediata y espontánea por nuestros órganos de persona que la reconoce no pasa por encima de
los sentidos. los demás. 772
Al relacionar el ‘Ellyo’ con lo Trascendental, no La individualidad se desarrolla en la medida
sólo hemos tocado las puertas de la escolástica que como personas nos resistimos a ser reducidos
para decir que es un existente (ente) en forma de como hormigas pensantes, aunque esto ya sería
‘sentir’, equiparable a la forma ‘trascendente’ de mucho.
los objetos. De entre todos los ‘tales’, siendo los más
Lo Trascendental es algo (y que los hay) unitario universales aquellos que han definido al Hombre
e indivisible, verdadero, no-razonable, pensable como el único ser racional, el animal político, el
e intuible, que no es para explicarlo sino para único que posee el don del lenguaje, el único
comprenderlo, como si fuese el ‘indeterminado’ que además de utilizarlos fabrica instrumentos,
de Anaximandro, o la ‘homeomería’ infinitésima el único que simboliza, el único que da el salto
de Anaxágoras, o la infinitésima ‘mónada’ de de natura a cultura, o el único que puede hacer
Leibniz, o el infinitésimo ‘quantum’ no mensurable caso omiso de las leyes naturales, el que más se ha
de la teoría cuántica, que como ‘infinitésimos’ prestado para discusión es la consideración de si
son indivisibles e infinitos en el sentido de lo nuestra naturaleza humana es individual o social,
inabarcable. pero ahondar en ella nos podría dejar encallados
Y porqué no mirar hacia aquella cultura en un falso dilema.
esquimal que conserva las vísceras de sus muertos La contradicción individuo-sociedad no
convencidos de que las entrañas son la morada de es excluyente; ni el hombre está plenamente
la mismísima Alma. determinado por el grado de desarrollo de las
Necesitamos que desde las mismas entrañas estructuras sociales, ni podría realizarse como
de nuestro volcánico Ser emerja el magma de individuo tan sólo después de conquistar y
lo ‘trascendental’, si en verdad nuestro sentido acceder a un equitativo desarrollo de las fuerzas
de la Vida es constituirnos en ‘Cuerpo y Mundo’, productivas, ni sólo podría pensar en satisfacer
aprehendiendo e impregnándonos de la sus necesidades no-materiales (liberadoras)
estructura de la realidad circundante; si nuestro tan sólo después de satisfacer plenamente sus
interés, compromiso y decisión es resistirnos necesidades primarias (compensatorias).
a pasar como simples transeúntes ‘sin pena, ni No se desconoce que el individuo es reflejo
gloria’, para ir como transeúntes, desplegando de ciertas condiciones sociales, pero éstas no nos
nuestro sentir entraño ‘Trascendental’, por la Vida dicen hasta dónde el individuo puede desarrollar
haciendo y ampliando horizontes. sus propias posibilidades, ya que el hombre
siempre tendrá la posibilidad de realizarse como
Ergo, ‘TALES’/’TAL’ sujeto, dejando así de ser un simple individuo
El portento ‘Éllyolon’ ha de regirse por el producto de las circunstancias.
principio ‘realista’ de la posibilidad de que un Lo que hoy es liberador, mañana puede ser
objeto o realidad trascendente necesita estar esclavizador, puesto que en todo momento
incorporada en el Hombre como tal; y por el el hombre en sociedad está ampliando su
principio ‘comunicacional’ de la posibilidad de una horizonte, en el que realiza y despliega su propia
comprensión efectiva que va más allá de la simple vida; en sociedad, el hombre no podría perder
772 Esto de los dos principios fundamentales de la filosofía contemporánea, lo tomamos de Historia de la Filosofía de N.
Abbagnano; op. cit.
Acertijo para la Esfinge 879

