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mil doscientos millones de congéneres era una IMAGINA
cifra imposible de allegar, ya sabemos que sólo John Lenon
eran el 5% de lo que acaban de embolsillarse los
mismos especuladores responsables de una crisis Imagina que no hay ningun paraíso
financiera que ya es crisis de la economía real, es fácil, si lo intentas.
crisis social y ¡crisis humanitaria! Ningún infierno por debajo nuestro;
Ahora, así como hay seres humanos adultos encima nuestro, sólo el cielo.
que no han podido desarrollar su conciencia,
quedándose en aquella etapa egocéntrica de Imagina toda la gente,
confundir su propio punto de vista con el de los viviendo el momento presente.
demás, que incapaces de deliberar consigo mismo Imagina que no hay paises;
como si fuese la discusión llevada a cabo con otros no es difícil, hazlo.
interlocutores o contradictores no comprenden
con qué sed bebe el otro, igualmente se le critica a Nadie para matar, ni por quién morir,
la sociedad actual su falta de conciencia social y la ni siquiera religion.
incoherencia con las exigencias de la vida humana. Imagina toda la gente
(Teoría Crítica de la Escuela de Francfort). viviendo su vida en paz.
El consumismo no es más que una sociedad
cerrada, sin mayores alternativas de vida, donde su Tu puedes decir que soy un soñador,
majestad el mercado controla nuestras relaciones pero no soy el único.
económicas, sociales, culturales y políticas. Bajo Espero que un dia te unas a
el supuesto de compensarnos con la satisfacción nosotros y el mundo será
de las necesidades primarias, tenemos que pagar uno solo.
el precio de la sumisión y no satisfacer nuestras
necesidades liberadoras, persiguiendo la quimera Imagina que no hay propiedad,
del progreso y la productividad y perdiendo así ninguna necesidad de
todo nuestro sentido crítico. ganancia o lucro;
Al condicionar nuestras aptitudes, actitudes, una hermandad de hombres.
comportamientos, actividades y aspiraciones, el Imagina toda la gente
consumismo nos condena a vivir alienados en un compartiendo el mundo entero.
mundo sin libertad ni justicia.
Para que la mitad de la población mundial
deje de vivir en la pobreza y la cuarta parte no
padezca más hambre y miseria, necesitamos
volver a creer en las ideas justas de las causas
justas y convencernos de que el paraíso está aquí
y es de ahora.
Vivir la cultura de banalidades impuesta
por la lógica del mercado nos ha determinado
una conciencia del conformismo y sumisión al
‘gran hermano’, sin remordimientos ni opción de
reaccionar contra el mundo. Dicha banalidad es la
conciencia de los individuos del progreso personal
al precio que sea, que les impide imaginar las
otras cosas propias de un pensamiento universal
cargado de ontología y emancipador; que, en
últimas, es del estatu quo.
Al grano:
Psicogénesis y el proceso de ” conocer las cosas” 403

