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etc.; que no existe ninguna diferencia de principio   hacia ellos’ y ‘los deberes del otro no son derechos
          entre la percepción de sí mismo y la percepción de   para mí, mis deberes sí son derechos para el otro;
          los demás, ni podría la primera presentar ningún     los derechos de los demás son derechos de ellos
          privilegio con respecto a la segunda.                sobre mí, mientras que mis derechos son deberes
             Entre estas consideraciones, otra definición      hacia ellos’
          interesante, por lo imbricada, es la que relaciona      Ser-con-otros es  ‘alteridad’. Al respecto dice
          ‘simpatía’ y  ‘yo’, considerando que la  ‘simpatía’   Carlos Díaz que no busque nadie la humanidad
          es el fundamento de que podemos pensar               en el egocentrismo aislacionista, sino la identidad
          igualmente nuestros pensamientos y los de las        a través de la alteridad, en la alterificación diádica
          demás personas, experimentando igualmente los        (Maurice Nédoncelle), que es  el hacerse  ‘alter’,
          sentimientos ajenos y los nuestros, con lo que se    siendo por esta relación dialéctica que el ‘ipse’
          desvirtuaría la tesis idealista según la cual el Yo no   es ‘idem’ a través del ‘alter’, donde el uni-verso se
          puede pensar más que sus propios pensamientos        hace multi-verso. 737
          y  no  puede  experimentar más  que sus  propios            Acá encaja otra reflexión del tipo ‘si algo sale
          sentimientos; que todos hemos empezado               mal, yo lo hice; si algo sale bien, nosotros lo hicimos;
          pensando como propios los pensamientos ajenos        si algo sale muy bien, tú lo hiciste’ El abnegado es
          recibidos de la tradición y del entorno, y sólo en un   la persona capaz de aceptar sufrimiento o pérdida
          segundo momento llegamos a distinguir lo que         en beneficio de las personas o causas que ama. El
          nos es propio de lo que nos es extraño, siendo que   abnegado vive la vida desde la perspectiva de la
          el ‘yo’ no sería para el mí-mismo la cosa más fácil   generosidad, por encima del sufrimiento que esto
          y obvia, sino la más difícil; que a medida que el    pueda acarrear; por tanto, en la abnegación hay la
          ‘yo’ se constituye en la esfera de los pensamientos   felicidad de poder dar y la alegría de enriquecer
          y de los sentimientos, reconociéndolos como          aquello que uno ama.
          propios, reconoce también en el mismo acto los
          pensamientos y los sentimientos de los demás,        Ergo, Filosofía Moral
          y, por tanto, la realidad de los otros; y que la        Es  un  falso  dilema  la ‘autonomía  personal’  o
          ‘simpatía’, por ser la posibilidad de comprender a   la  ‘responsabilidad  solidaria’,  como  también  lo
          los demás como otros, constituye el fundamento       es la ‘autonomía personal’ ante la adaptación y
          de la certeza que está unida a la existencia de las   acomodamiento social, puesto que no seríamos
          demás personas.                                      Persona en  la medida que  actuásemos como
             Si esto no es ‘empatía’, sino ‘simpatía’, entonces   actores aislados. Una autonomía personal,
          corresponde redefinir o re-conceptualizar uno        mas no individual, asumida en su plenitud no
          y otro concepto, girando hacia las definiciones      podría reflejarse en comportamientos erráticos y
          adelantadas  por  un  pensador  de  tanta            asociales; un acoplamiento con los intereses de la
          respetabilidad universal como Max Scheler, que       sociedad, en la medida que se asuman desde la
          incluso  de  colofón  nos  dice  que  el  Amor,  por   condición de Persona, no podría hacernos caer en
          ser  de un carácter más  radical y más  profundo,    conductas de sumisión y alienación, puesto que
          es el fundamento de la ‘simpatía’ y la esfera en     precisamente la Persona es aquella que no hace
          la cual se mueve ella estaría siempre delimitada     de su propio producto un fetiche.
          en su amplitud por un acto de Amor, ya que              La Persona se asume inserta en el mundo de la
          sólo el Amor es capaz de sobrepasar los límites      vida y el mundo del sistema, no se acompleja ante
          y subsistir la relación periférica por una relación   los riesgos de que el mundo del sistema termine
          de profundidad; pero el Amor, aún más que la         situándola haciéndole perder el horizonte, ya
          ‘simpatía’, exige la diversidad y la autonomía       que, cierta en que el mundo del sistema es uno
          (empatía) de la Persona.                             de sus productos, no va a comportarse como
             Entonces,    ser-con-otros     es    ‘empatía’.   aquella masa del capitalismo que ha terminado
          Interesante el apunte de Carlos Díaz que a partir    fetichizando la mercancía.
          de la reflexión de Dostoievski  ‘todos somos            La Persona es producto del acervo de
          responsables de todo y de todos ante todos, y        experiencias,     vivencias,    interpretaciones,
          yo más que todos los otros’, lo complementa con      representaciones  (lingüísticas,  simbólicas)  y
          ‘los derechos de los demás son derechos de ellos     valoraciones, que se reflejan en sus desarrollos
          sobre mí, mientras que mis derechos son deberes      cogitativos, cognitivos y cognoscitivos, en sus


          737  Ibíd.

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