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conciencia, aunque aquel podría siempre estar La Conciencia también ha sido concebida
ahí sin necesidad de la existencia de ésta, y que como ‘cosa’ con unas características relativamente
una vez constituida la conciencia en producto ella tangibles, pero desde la Filosofía se ha negado
sabrá retribuirnos con creces, esto desde la misma tal ‘cosificación’ (coseidad) de la Conciencia
Filosofía se ha distorsionado hasta el punto de atribuyéndole la propiedad de la ‘intencionalidad’,
cometer tautología, al definir la conciencia como sin desconocer que si Conciencia es tener
momento de la percepción de lo que aparece ‘conciencia de algo’ entonces la ‘intencionalidad’
como cosa exterior a la misma conciencia. Definir la es hacia una cosa u objeto, es decir, sin realidad
conciencia en función de referenciar las realidades objetiva o Materia en movimiento no tendría
exógenas sobre las cuales se tiene conciencia, sentido ninguna Conciencia.
o como la percepción del ‘Yo’ por ese mismo ‘Yo’ En su filosófica concepción del Mundo, Hegel
que sería como una percepción del Yo-conciencia supone un elemento de correspondencia entre
como autoconciencia, o como conciencia de sí percepción-conciencia (noúmeno) y realidad
mismo, o como conciencia de nuestros propios (fenómeno), siendo que ‘La conciencia distingue
sucesos mentales, es razonamiento tautológico. de sí misma algo con lo que, al mismo tiempo,
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Esto de una ‘conciencia de sí’ o ‘autoconciencia’ se relaciona; o, como suele expresarse, es algo
lo encontramos en la Crítica de la razón Pura de para ella misma; y el lado determinado de esta
Immanuel Kant, donde se explica la Conciencia relación, o del ser de algo para una conciencia,
como un concepto intelectual de ‘síntesis es el saber’ Después aclararía Hegel, en su
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originaria de la apercepción’ vinculada a la prefacio de la ‘Lógica’, que en ‘la Fenomenología
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relación categorial de la cantidad, la cualidad, había pretendido describir la conciencia como el
la modalidad y la relación; vinculada a una espíritu bajo la forma concreta del conocimiento
función cognoscente realizada por un Yo que que ha quedado prisionero de la exterioridad
piensa asociado a todas y cada una de las (Aüsserlicheit)’, aunque fuese en las páginas
representaciones; responsable de dar cuenta de interiores de esta Lógica donde, por el contrario,
los dos aspectos principales de representación trata de describir ‘el conjunto del movimiento
‘fenoménica’ en la Conciencia: El Espacio y el inmanente del ser que se revela como espíritu’ 239
Tiempo. Pero, con sus estados de ‘conciencia’ Pero la Conciencia tal y como está expuesta en
íntimos permaneciendo incognoscibles en la ‘caja la Fenomenología de Hegel es también la síntesis
negra’ de su mente, sólo accesible al propio sujeto de un ‘Yo’ y un no-’Yo’, en donde el entendimiento
a través de la autopercepción de sus estados se introduce en el fundamento del ‘fenómeno’,
psíquicos.
aprehendiéndolo para aprehenderse a sí mismo,
siendo el interés último de Hegel la propuesta de
‘El conocimiento dado en la conciencia, en su
sentido más prístino es ‘espacio’ y ‘tiempo’, que son Sócrates de ‘conocerse a sí mismo’, a partir del cual
las condiciones de posibilidad del entendimiento era posible todo otro conocimiento (Carlos Díaz).
y de la intelección ejercida sobre el mundo de la Los enfoques ‘voluntaristas’ de la Conciencia
realidad exterior como ‘fenómeno’. El ‘noúmeno’ la conciben como una ‘emergencia’ (fulguración),
queda encerrado dentro de la espacialidad y
temporalidad originaria de la conciencia que es resultado de la persistencia del sujeto ante las
movimiento y actividad del pensamiento. La cosa resistencias u obstáculos antepuestos por el
en sí queda, por lo tanto, incognoscible como objeto que se resiste a dejarse conocer, es decir,
posibilidad pura de conocimiento ya que el agente la Conciencia se relacionaría directamente con la
cognitivo –el individuo– pone en ese conocimiento Voluntad.
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su construcción mental apriorística’
Edmund Husserl no se interesa tanto por la
Conciencia como sí por los ‘hechos de conciencia’.
235 ALARCÓN VIUDES, Víctor Manuel ‘El lugar de la conciencia en el conocimiento y el error social’, citando la obra de A. R. Tirado:
La identidad personal y el pensamiento auto-consciente. UNAM, México, 1987.
236 Ibíd.
237 Ibíd.
238 Ibíd., citando a Hegel: Fenomenología del Espíritu, cuyo título original era La ciencia de la experiencia de la conciencia. FCE,
México, varias ediciones.
239 Ibíd.
Dimensión Conciencial 303

