Page 37 - manuscritostomo I
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situación existencial del hombre y la manera de      afabilidad, equidad y rectitud le resultaban
          superar sus sufrimientos y frustraciones.            suficientes para entrar en comunión con todos
             Lao Tsé mantenía  el  interés  de  todos  con     los hombres y merecer todo el respeto; al que su
          su cosmogonía de los cambios permanentes,            elocuencia, atención, constancia  y  regularidad
          que  era  de  la  naturaleza  de  todas  las  cosas   le bastaran para poder discernirlo  todo;  y  que
          su innata e inherente predisposición a fluir         se muestra, habla y actúa omnipresente en la
          espontáneamente en ciclos, como el avivamiento       vastedad y profundidad de la Tierra y los Cielos.
          y extinción reiterativas del fuego, formando parte      La reflexión central discurría sobre cómo
          de una realidad conformada en la unidad de unos      alcanzar la perfección del Hombre, resultando
          opuestos que permanecían unidos entre sí por         que sólo quienes dirigían todos sus esfuerzos
          el mismo hecho de ser opuestos polares; que el       hacia todas las virtudes sí llegarían a la cima de  la
          Principio del Cielo y de la Tierra es la no-existencia   perfección y comprenderían la naturaleza humana
          (esencia) y la existencia es la madre de todo lo que   y de las cosas, pudiendo entonces contribuir a la
          hay (forma); que la no-existencia y existencia son   generación y mutación, mientras que ostentar
          uno y lo mismo en su origen, separándose sólo        una sola virtud sólo daría para una perfección
          cuando se manifiestan. Por tanto, en concordancia    parcial suficiente sólo para contribuir a cambiar
          con los ritmos de la Naturaleza deberíamos           los corazones.
          abstenernos de  cualquier  actividad  que  fuese        Las escuelas más preocupadas por la perfección
          contra ella.                                         de la naturaleza  humana  argumentaban  cómo
             Durante otro de los recesos, un discípulo de      si el propósito del cielo eran las cosas de la
          Pitágoras entretenía a varias delegaciones con su    naturaleza, entre las que destellaría el hombre,
          teoría de que la naturaleza humana evolucionaría     entonces era legitimo y necesario interesarse por
          de la naturaleza animal, tal como se testimoniaba    el poder político para llegar a servirle primero a
          en la alegoría de la esfinge, cuya cabeza es un      los hombres y luego a los espíritus, resultando
          hombre saliendo del cuerpo de un toro, con           lícito aprovechar a los gobernantes sin necesidad
          garras de león y alas de águila; pero un delegado    de conspirarles, tal como lo hiciera Daniel para
          de Meda acotaría que también la llama del trono      poderle servir a su gente; que si algo conforme a
          de Ormuzd ya llevaba miles de años soportada         la naturaleza y al orden establecido por el cielo era
          sobre el pedestal de tres animales sagrados como     garantizar la educación a todos, redundando esto
          el toro, el león y el águila.                        en la superación de la chocante distinción entre
             Entre plenarias, recesos y descansos al final     las  clases,  sólo  quien  se  nutría  de  ella  era apto
          del día se seguiría discutiendo sobre lo Absoluto    para conocer y gobernar; que se llega a gobernar
          y lo Terrenal;  sobre cómo no existiría nada que     y dirigir bien a los hombres si se orienta por lo que
          la Tierra no  contuviese  y  soportara  y  que  el     es común y según las reglas del mismo hombre;
          Cielo  no  la  envolviese  y  protegiera;  sobre la   que  se  requería  de  hacer  brotar  las     pasiones
          concepción dualista expuesta por un pitagórico,      terrenas con el fin de encontrar su justo equilibrio
          que contrariando la concepción  monista de los       y así, al no violarlo, se vería cómo el cielo y la tierra
          maestros de Jonia sobre lo Uno o único principio     se ponen tranquilos y todas las cosas crecen, no
          esencial que es fuente y explicación de todas las    haciendo a los otros aquello que no queremos que
          cosas, afirmaba que toda realidad se debía a diez    nos hagan; que el camino de la virtud tenía que
          parejas (duales) de opuestos (contrarios) que sólo   ser el más frecuentado, y que una vez adquirida
          se reconcilian mediante cierta ley universal de la   una virtud el hombre tenía que aferrarse a ella con
          armonía.                                             tenacidad y no perderla; que había que escuchar y
             Esto motivaría a los asistentes retomar su        creerle a la gente.
          discusión sobre otro de los temas principales del       Además, no obsesionarse por las cosas oscuras,
          Concilio, el de la revelación sufrida por Zaratustra   ni obstinarse en realizar actos extraordinarios con
          mientras observaba el fuego sagrado. Una de las      el fin de ser afamado, ya que no nos debe afectar
          delegaciones del extremo oriente rompería el         en nada si somos desconocidos o ignorados por
          hielo exponiendo que sólo podría existir un Único    los hombres; no ensimismarse en las palabras
          Ser Supremo al que su energía, sabiduría, valor,     superfluas porque las palabras tienen que
          fuerza,  iluminación,  comprensión  y  agudeza  le   corresponder a los hechos y los hechos tienen que
          habilitarían en ser el responsable del Universo;     responder a las palabras, ya que si establecemos
          al que su magnanimidad, liberalidad, bondad,         previamente lo que debemos hacer podemos fijar

          El Gran Concilio                                                                                   39
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