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situación existencial del hombre y la manera de afabilidad, equidad y rectitud le resultaban
superar sus sufrimientos y frustraciones. suficientes para entrar en comunión con todos
Lao Tsé mantenía el interés de todos con los hombres y merecer todo el respeto; al que su
su cosmogonía de los cambios permanentes, elocuencia, atención, constancia y regularidad
que era de la naturaleza de todas las cosas le bastaran para poder discernirlo todo; y que
su innata e inherente predisposición a fluir se muestra, habla y actúa omnipresente en la
espontáneamente en ciclos, como el avivamiento vastedad y profundidad de la Tierra y los Cielos.
y extinción reiterativas del fuego, formando parte La reflexión central discurría sobre cómo
de una realidad conformada en la unidad de unos alcanzar la perfección del Hombre, resultando
opuestos que permanecían unidos entre sí por que sólo quienes dirigían todos sus esfuerzos
el mismo hecho de ser opuestos polares; que el hacia todas las virtudes sí llegarían a la cima de la
Principio del Cielo y de la Tierra es la no-existencia perfección y comprenderían la naturaleza humana
(esencia) y la existencia es la madre de todo lo que y de las cosas, pudiendo entonces contribuir a la
hay (forma); que la no-existencia y existencia son generación y mutación, mientras que ostentar
uno y lo mismo en su origen, separándose sólo una sola virtud sólo daría para una perfección
cuando se manifiestan. Por tanto, en concordancia parcial suficiente sólo para contribuir a cambiar
con los ritmos de la Naturaleza deberíamos los corazones.
abstenernos de cualquier actividad que fuese Las escuelas más preocupadas por la perfección
contra ella. de la naturaleza humana argumentaban cómo
Durante otro de los recesos, un discípulo de si el propósito del cielo eran las cosas de la
Pitágoras entretenía a varias delegaciones con su naturaleza, entre las que destellaría el hombre,
teoría de que la naturaleza humana evolucionaría entonces era legitimo y necesario interesarse por
de la naturaleza animal, tal como se testimoniaba el poder político para llegar a servirle primero a
en la alegoría de la esfinge, cuya cabeza es un los hombres y luego a los espíritus, resultando
hombre saliendo del cuerpo de un toro, con lícito aprovechar a los gobernantes sin necesidad
garras de león y alas de águila; pero un delegado de conspirarles, tal como lo hiciera Daniel para
de Meda acotaría que también la llama del trono poderle servir a su gente; que si algo conforme a
de Ormuzd ya llevaba miles de años soportada la naturaleza y al orden establecido por el cielo era
sobre el pedestal de tres animales sagrados como garantizar la educación a todos, redundando esto
el toro, el león y el águila. en la superación de la chocante distinción entre
Entre plenarias, recesos y descansos al final las clases, sólo quien se nutría de ella era apto
del día se seguiría discutiendo sobre lo Absoluto para conocer y gobernar; que se llega a gobernar
y lo Terrenal; sobre cómo no existiría nada que y dirigir bien a los hombres si se orienta por lo que
la Tierra no contuviese y soportara y que el es común y según las reglas del mismo hombre;
Cielo no la envolviese y protegiera; sobre la que se requería de hacer brotar las pasiones
concepción dualista expuesta por un pitagórico, terrenas con el fin de encontrar su justo equilibrio
que contrariando la concepción monista de los y así, al no violarlo, se vería cómo el cielo y la tierra
maestros de Jonia sobre lo Uno o único principio se ponen tranquilos y todas las cosas crecen, no
esencial que es fuente y explicación de todas las haciendo a los otros aquello que no queremos que
cosas, afirmaba que toda realidad se debía a diez nos hagan; que el camino de la virtud tenía que
parejas (duales) de opuestos (contrarios) que sólo ser el más frecuentado, y que una vez adquirida
se reconcilian mediante cierta ley universal de la una virtud el hombre tenía que aferrarse a ella con
armonía. tenacidad y no perderla; que había que escuchar y
Esto motivaría a los asistentes retomar su creerle a la gente.
discusión sobre otro de los temas principales del Además, no obsesionarse por las cosas oscuras,
Concilio, el de la revelación sufrida por Zaratustra ni obstinarse en realizar actos extraordinarios con
mientras observaba el fuego sagrado. Una de las el fin de ser afamado, ya que no nos debe afectar
delegaciones del extremo oriente rompería el en nada si somos desconocidos o ignorados por
hielo exponiendo que sólo podría existir un Único los hombres; no ensimismarse en las palabras
Ser Supremo al que su energía, sabiduría, valor, superfluas porque las palabras tienen que
fuerza, iluminación, comprensión y agudeza le corresponder a los hechos y los hechos tienen que
habilitarían en ser el responsable del Universo; responder a las palabras, ya que si establecemos
al que su magnanimidad, liberalidad, bondad, previamente lo que debemos hacer podemos fijar
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