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infinito sino del indefinido ápeiron ¿material?, o lo que se darían a la tarea de sembrarlo a partir
de que Heráclito no viese la necesidad de buscarlo de esas semillas que serían ciertas edificaciones
pensando en que las cosas no se delimitan con en forma de pirámide, ya que el mito les decía
respecto a un principio indefinido, sino que unas que si ésta acogía en sus entrañas a un dios
cosas proceden y se delimitan respecto de otras. fallecido la pirámide como cualquier cuerpo vivo
No obstante las reflexiones haber discurrido iría creciendo en el tiempo hasta tornarse en otro
sobre las fundamentales características de la ser tan majestuoso y sagrado como aquel Monte
‘esencia’, la ‘permanencia’ y la ‘unidad’ del Ser productor de agua y vida.
con respecto a la transitoriedad de las cosas Pero sería otro tipo de leyendas menos
y los procesos del Universo, con explicaciones inconsistentes las que se enraizarían entre
más racionales que míticas, parece que con la pueblos y naciones, como la leyenda que seis
misma atención también se escucharían otras siglos después del Concilio pasaría a ser el más
de corte bien especulativo, como la intervención esclarecedor de los testimonios sobre el problema
de aquel delegatario que hiciera referencia de del único ser supremo, cuando de nuevo el
la civilización ‘Atlante’, o la de quien se atrevería motivo de congregación lo sería la teofanía del
a relacionar la construcción de las pirámides nacimiento de otro maestro. Entre leyenda e
con la necesidad generada por cierta ancestral historia, si tal acontecimiento hizo salir a sabios
nostalgia de tener que replicar en el paisaje del de sus santuarios para dirigirse hacia poniente
bajo Nilo algo así como otro Monte Kilimanjaro, y congregarse alrededor del maestro, aún hoy
como si el mismo hábitat hubiese dejado impreso suscita igual profesión de fe.
a manera de epigénesis en los surcos del cerebro No nos distraigamos. Estamos en la región y
de los descendientes de las sabanas de África en el tiempo de grandes maestros, donde hace
las naturales formas geográficas del majestuoso veintiséis siglos brotaran los primeros gérmenes
Monte. de la gran cultura Jonia (presocrática), tan
Y un aire de expectante silencio se respiraría una determinante para que un par de siglos después
vez se dirigieron al delegatario sofista que hablaba la naciente Filosofía pudiera florecer en la magna
sobre las maravillas de las pirámides egipcias para Grecia.
contarle que varios miles de años atrás ya otra En el Concilio todo hubo de transcurrir con un
gran civilización floreciente a lo largo de cierta sentimiento de menosprecio por las vanidades
península mediterránea se había preocupado por del mundo; nadie iba tras los honores, venias
el problema del único ser supremo; pero que él o loas, ni tras la aprobación de los demás, ni
no estaría en condiciones de aportarles más datos desconocía que eran más las cosas que ignoraba
porque aún estaba descifrando e interpretando que las que supuestamente sabía, ni posaba
ciertas tablillas testimoniales que hablaban de de sabio, sobrestimando sus propias fuerzas
una cultura micénica y minoica, las mismas que o pretendiendo arrogarse la condición de tener
habían colapsado bajo el cataclismo, dejando que estar dando indiscriminadamente consejos.
sólo un rastro’minoico’en la isla de Creta y otro’ En todos se transpiraba demasiada prudencia y
micénico’ en el sur oriente de la Grecia continental, humildad; no ignoraban que su conocimiento
como si Creta hubiese sido una especie de bota venía cabalgando cientos de años atrás sobre
de la península griega, ya que para dicho narrador los hombros de gigantes de la sabiduría. Por
la gesta de Dédalo e Ícaro escapando del laberinto su renuencia a mostrarse o llamar la atención,
construido por ellos mismos era un mito que venía como por su aversión a ser manoseados por el
desde la tradición Atlante. establecimiento, no hubo testimonios sobre la
Pero esto no igualaría la perplejidad producida presencia de alguno de los Maestros; pero muchos
por quien tuvo esa descabellada ocurrencia de tuvieron la impresión de que entre la multitud
afirmar que debido a cierta nostalgia anidada que participaba de la congregación, en la mayor
en el imaginario de generación tras generación, de las discreciones alguno de los Maestros pudo
los descendientes del primigenio colectivo de estar de cuerpo presente.
la comunidad humana que varios cientos de Sobre la gran asamblea ecuménica de naciones,
miles años atrás tuvieron que emigrar desde el ya sabemos que ha sido una artificiosa licencia
piedemonte del Kilimanjaro hacia los desiertos imaginaria o simple pretexto para esclarecer y
del Norte necesitaron airear su nuevo paisaje con dejar testimonio de que aquello de ‘occidente’ no
algo que les rememorase su ancestral Monte. Por deja de ser un artificio, puesto que varios siglos
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