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segundo es propio de una visión ‘atemporal’ del cada quién, por la memoria de cada quién, por la
universo. experiencia, conciencia y memoria colectivas, por
Podría encontrarse en Heráclito cierta idea la vivencia del entorno y por la misma orientación
de considerar una identidad constante en el espacio-temporal.
movimiento de los seres, pero esto no daría como La vivencia humana del ‘tiempo’, tan múltiple, es
para despojar irresponsablemente el ‘devenir’ de la de cada ‘ahora’ de cada quién. En el ‘ahora’ de todo
su concepción cosmológica. ser humano se entrecruzan permanentemente los
Heráclito de Éfeso no es ajeno a los desarrollos ‘distintos tiempos’; además de que los tiempos del
del pensamiento de Mileto, en el que se presenta individuo muchas veces entran en conflicto con el
el ‘ser’ en los tres estados temporales (pasado, tiempo en el que transcurre la historia de los otros
presente, futuro) de la realidad, sin oponer y de los procesos sociales, puesto que éstos llevan
tajantemente ser y devenir, puesto que el devenir ritmos bien distintos al de los procesos personales.
también es presente, pero no se reduce el fluir a El ‘ahora’ del yo personal no es idéntico al ‘ahora’
un solo estado presentista (atemporal) como en del yo colectivo.
Parménides de Elea. El Hombre no se limita a sentir y percibir,
Las interpretaciones sobre el dinamismo de puesto que también es de su naturaleza actuar en,
Heráclito se han suscitado por la introducción que transformar las condiciones de vida que le indica
éste hace de cierta idea de eternidad (siempre) su entorno y realizarse a sí mismo, tendiendo hacia
en su cosmogonía: ‘ este mundo ... no ha sido otro y completándose en otro (acción social).
hecho ni por los dioses ni por los hombres, sino Esto es, el ser del hombre, que no es de
que siempre fue, es y será ... ‘; que en palabras inmovilidad, discurre, se modifica y se transfiere
del atemporal Parménides, para quien el estado en el tiempo, es tiempo y se constituye en el
presente es el único modo de ser del ente, sería: ‘ tiempo, desplegándose claro está en el más
este mundo ... no ha sido hecho ni por los dioses amplio espacio social; y el verdadero estado de las
ni por los hombres, sino que permanentemente cosas no es el de un presente inmutable.
es ... ‘ En su acción social, uno de los problemas
El Tiempo no cuenta en el ‘ser’ de Parménides, con que se encuentra a menudo el individuo es
sino que sus determinaciones son esencialmente poder entrar en sintonía con la configuración del
‘espaciales’, por lo que resulta demasiado forzado colectivo, y que su conciencia individual pueda
encontrar que el ‘devenir’ de Heráclito es ni sincronizarse con la conciencia colectiva, en
más ni menos que la misma ‘permanencia’ de cuanto a que sus tiempos de reacción también
Parménides; porque, según Heidegger, el ‘ser’ se son básicamente diversos.
reúne en sí y consigo y desde sí en el ‘presente’. El tiempo del ser humano concreto, vivo y
Esto es, admitir el ‘ser’, tal como lo tuvo que real, que jamás podría ser abstracto, es un ‘ahora’
hacer Heráclito, no es quedar desvinculado de interferido permanentemente por las fuerzas de
cualquier posible concepción dinamicista del la sensación, la percepción inmediata, la memoria
universo, puesto que es falso el dilema ‘ser’ o instintual-conciente, lo conciente-razonador, lo
‘devenir’. consciente-intuitivo y la imaginación; por la escala
Por tanto, la distancia entre Heráclito y de tiempo y los tiempos cronológico, biológico,
Parménides no se debe al ‘ser’ ni al ‘devenir’, sino histórico y social.
por sus cosmovisiones naturalista (temporal) y El transcurso del tiempo del ser humano
logicista (atemporal), en las que para Heráclito concreto, vivo y real, que jamás podría ser una
(naturalista) las dimensiones temporales de todo ilusión, no sólo se debe a la naturaleza de nuestros
proceso físico son pasado, presente y futuro, sentidos, puesto que:
mientras que para Parménides (logicista) el fluir
temporal es reducible al único estado ‘presente’. ‘Día y noche, épocas invernales y épocas germinales,
crecidas periódicas de los ríos, flujo y reflujo de las
Ritmos del Tiempo mareas, fases de la luna, aparición y desaparición de
los astros en el firmamento, migraciones de las aves y de
Podría decirse, con la debida redundancia, otros animales... se imponen al hombre como fenómenos
que son muchas las coordenadas del ‘tiempo’. externos que determinan el ritmo de su propia vida
Hay tiempo interno propio, tiempo de los otros y y regulan la mayor parte de sus intercambios con el
tiempo de lo otro; hay tiempo intervenido por la hábitat. También hay ciclos biológicos que le afectan
experiencia de cada quién, por la conciencia de de manera especial, fisiológica y psicológicamente:
66 El Gran Concilio

